
Caminaba por la calle el día domingo en la noche, después de una larga jornada en la que no sabia nada de Ari, le había dejado una nota indicándole estaría de vuelta en el Depto en media hora, y comencé a divagar por las calles que ahora conforman mi nuevo vecindario.
Fue un viaje al pasado, seguí recto por la Av. Busch hasta el carrito de Cabrera, allí recordé que la primera ves que vine a Santa Cruz hace 6 años ya, con la modelo Miel Mercado, y Julio tomamos un jugo ahí, recordé la fiesta que duro 3 días en la cual quede prendado no solo de esta hermosa ciudad si no también de mi nuevo amigo Cohanim recién conocido. Con Julio nunca pude desarrollar una relación ya que si bien retorne después a Bolivia, no concrete nada, se fue mi error, y admito que pueda tener malos sentimientos hacia mí, después de todo hice lo peor que alguien puede provocar en otra persona: darle esperanzas y después salvajemente retirarse ignorando al otro.
Compre un mocochinchi en aquel carrito (refresco de duraznos deshidratados) y seguí caminando hasta la Plaza del Estudiante, ahí recordé a Tzadik, nos veíamos allá, un día cuando me llama y me dice que espere sentado en uno de los bancos de dicha plaza, que alguien me llevaría un regalo (vivíamos en diferentes ciudades), me encuentro con la sorpresa que era el, había venido a Santa Cruz y nos vimos, esa plaza me recordó a Tzadik.
Continué por la Av. Cañoto y comencé a recorrer las calles aledañas al edificio donde ahora vivo, la Universidad, y recordé como antes caminaba con Ari por esas vías y deseaba poder vivir por ahí, compartir la sombra de los mismos arboles, ver los rostros de los estudiantes agitados y apurados con todas las obligaciones que implica la vida universitaria, pisar las mismas baldosas por las cuales Ari transita, oler los aromas de los cafés donde la gente se sienta a descansar un rato, de los jardines de las residencias anexas al campus, en fin, sentirme mas cerca de Ari, aunque no me llame, aunque no me visite, aunque se enoje conmigo por ser tan manipulable por mi familia, por emborracharme, tomar drogas y llorar como niño recordándolo a el, tendré la certeza de que a no mas de algunas cuadras estará Ari en su vida cotidiana, haciendo algo, ya sea en sus clases o en su casa y eso me reconforta, aunque al final del camino escoja a J, por lo menos su proximidad me acompañará.
También reflexione que no tengo derecho a limitar sus posibilidades, apresarlo con mi amor, y sumarle mis ansiedades, que debo prepararme para llegado el momento, en caso que así lo decida (Ari), dejarlo ir, que disfrute de los suyos de la forma que mas le convenga, y no ser un factor mas de incertidumbre en su vida. Me desgarra el alma, pero al final, es una posibilidad.
Mientras quiero ser lo que el defina, pero que no se vaya de mi vida, compartir los retazos de su tiempo, disfrutar al máximo de su presencia, por que nunca ame alguien así, y lo confieso, y no me da vergüenza, mas bien agradezco la posibilidad de haber experimentado en carne propia este nivel de locura/amor.
Por eso necesito saber de vos bbito, si estas bien, por que no te amo en horas preestablecidas ni puedo decirle a mi corazón que deje de latir, a mis pensamientos que no se entrometan con tu imagen todo el tiempo, a mi cuerpo que no te desee, a mis sueños que te saquen de mis noches, no puedo dejar de amarte, no puedo evitar al despertar que seas lo primero que viene a mi, así de simple, escojo seguir haciéndolo, necesito seguir haciéndolo, espero algún día no muy lejano, poder caminar contigo bbito y tranquilamente recordar las etapas de nuestra relación/amistad/pasión, o en su defecto atesorar aquellos buenos momentos que pasamos, y seguir con tu vida y yo con la mía, y como me haz dicho y dedicado a través de una canción, intocable es tu lugar (también en mi corazón), por mientras, hasta que no me cure de tu hechizo, hasta que este ardor que siento dentro mío no cese, te amo, te extraño y te necesito, J
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