Homosexualidad y judaismo V 3.0

VISIÓN CONSERVADORA
Homosexualidad: Un Enfoque JudíoRESPUESTAS RABÍNICASRevista en Comunidad 9, Abril 2004, Uruguay.
Cuando las palabras religión y homosexualidad se juntan, se genera un amplio espectro de emociones y reacciones. Descubrir que un miembro de la familia es homosexual ¿puede imponer nuevos cuestionamientos sobre las creencias religiosas? ¿cómo van a reaccionar los miembros de la familia hacia esta persona que se ama cuando sepan de su orientación sexual? ¿qué significa esto para la vida religiosa y comunitaria? ¿Cómo van a ser afectadas nuestras tradiciones religiosas y comunitarias a partir de ahora? ¿cómo interpretan ustedes las prohibiciones levíticas? Para encontrar respuestas a este tema candente, consultamos a los tres rabinos comunitarios: Mordejai Maarabi, Alejandro Bloch y Aarón Ribco.
Respuesta del Rabino Mordejai Maarabi
En primer lugar debemos acercar la postura de nuestra Torá, la cual establece inequívocamente que un acto homosexual entre dos hombres adultos conscientes constituyen un pecado capital. “No te acostarás con varón como se hace con mujer: abominación (“Toevá”) es”. (Libro de Levítico – Vaikrá – 18:22).Ahora bien, superada esta negativa bíblica inicial hay mucha que discutir sobre nuestra actitud frente al homosexualismo, el problema del lugar de los homosexuales en la comunidad, la cuestión de la aproximación y del tratamiento de los homosexuales y el problema de los derechos “gays” y su aceptación en la sociedad.Desde la instalación de esta problemática en el seno familiar primero, para más tarde insertarse en el marco comunitario amplio, señala la presencia de un estado de “shock” emocional promovido a nuestro humilde entender por la falta de comprensión frente a la situación que se presenta por un lado, y por la ausencia de respuestas por otro que permitan un acercamiento – al menos espiritual – frente a quien manifiesta dicha sensación y preferencia.Creemos, intentando seguir un imaginario orden al cuestionario referido, que la primero reacción en el núcleo primario, responde al estupor y a la confusión. La búsqueda de ayuda profesional y/o espiritual para el ser amado que vive dicha realidad lleva su tiempo, así como las resistencia habituales tanto de unos como del afecto “cuestionado”.Si partimos del núcleo primario y avanzamos hacia el entorno comunitario la cuestión parece revestirse de nuevas “resistencias”. Y la de mayor evidencia es precisamente aquella de “reconocer que tengo un problema instalado en el seno familiar más íntimo”. Aquí entonces se pasa a una primera etapa del ocultamiento donde las partes sufren entre sí, potenciando los abismos que se crearon al darse a conocer la situación.Es por ello que ante la consulta referencial (“tengo un conocido con tal problema” – cuando el problema es mi propio conjugue) o certera así como la búsqueda de un espacio de contención para ellos, creemos que más allá de las profundas diferencias en los casos (presencia de un adicto en el hogar ya sea droga o alcohol por ejemplo), el tomar conciencia de una situación problema “equis”, la capacidad de abordarla y enfrentarla dependerá de la madurez de los integrantes y del nivel esperado y esperable de encontrar ayuda y orientación profesional y espiritual, que provean cierto sosiego y espacio de pensamiento para el reacomodamiento de las piezas del entorno primario y general.Entiendo que nada logramos sin ver con ojos reales y verdaderos a qué problemas nos enfrentamos en la realidad cotidiana. Negarlos es crear un vacío de los más profundos en el seno de una comunidad, que al negar sus debilidades potencia enormemente su caída irremediable.El espacio sinagogal es por excelencia un lugar de educación activa y proactiva. Lo primero significa estar por delante de las situaciones a plantearse como “problema”. La segundo es por consiguiente tomar las medidas consecuentes a dichos problemas. No podemos – de acuerdo a nuestra sagrada Torá – apeamos del mundo para residir en medio de nuestras islas de ensueño y fantasías. Somos en la medida que cada circunstancia humana nos es relevante y por tanto debemos actuar ante ellas.Claro que el límite también está claro. La Halajá – la norma legal – es contundente y no podemos perderla de vista. Aunque lo humano por otro lado jamas nos puede ser indiferente. “Amar al prójimo como a uno mismo”, decía Rabí Ativa, “es la regla fundamental de la Torá”. Amar al prójimo es ante todo considerar al otro que es diferente a mí. Saber sus necesidades sus frustraciones forma parte de mi necesidad de ser. Entenderlo y acompañarlo en su camino parece ser el destino en común. “Y que viva tu hermano contigo” la exaltación de ese destino a compartir.
Respuesta del Rabino Alejandro Bloch
Toda sociedad viva sufre modificaciones a lo largo de la historia. Lo que deberíamos poder discutir honestamente es si todas las transformaciones son válidas o deseables, y si es que estas afectan al núcleo de la vida del judaísmo o solo son elementos marginales. El judaísmo plantea una sociedad orientada en la familia como institución central. La educación, las prácticas religiosas y muchas celebraciones tienen su lugar primordial en el seno de la familia.En el caso de la homosexualidad planteada en los términos contemporáneos estamos hablando de una transformación de la familia en el sentido que la conocemos tradicionalmente y ello tiene un impacto en el núcleo mismo de la vida judía. Es tal vez ese el motivo por la cual la tradición rabínica se opone férreamente a esta práctica ya que ve en la homosexualidad una amenaza a la familia.En cuanto a los espacios comunitarios, uno de los primeros fenómenos que han aparecido en otras latitudes al comienzo del siglo XX es la formación de comunidades exclusivamente de homosexuales.En lo personal creo que la vida comunitaria debe ser inclusiva, donde los aspectos de la vida privada de las personas no sean un factor de segregación. Todo proyecto comunitario debe tener como foco de su tarea el fortalecimiento de la familia y a la vez contribuir a crear una sociedad respetuosas de las opciones personales y privadas. El Rabino Michael Gold, quién ha escrito hace unos años un libro donde se trata la sexualidad desde el punto de vista judío, ha sintetizado las diferentes respuestas judías frente a la homosexualidad en cuatro actitudes básicas: represiva, práctica, permisiva y psicológica.La represiva propone la expulsión social para que no dañe al resto de la sociedad, la práctica no hace juicio de valor, la permisiva visualiza a la homosexualidad como una forma de vida legítima y la psicológica, entendiendo a la homosexualidad como patología o compulsión, resta la responsabilidad moral de la persona.Hay una actitud distinta que debería poder superar a las cuatro mencionadas, que es la humana, tratando de visualizar al individuo como tal, reconociendo su historia personal, el contexto social en donde vive y su vida espiritual y no solamente buscando que ingrese en una u otra categoría.La relación básica entre padres e hijos tiene que estar signada por el amor y el respeto. Cuando somos padres aceptamos la existencia de otro ser que es independiente, al que hemos contribuido a traer al mundo pereque no es nuestra propia imagen, sino que aceptamos que es un ser diferente que en el proceso de crecimiento tomará sus propias decisiones, aún cuando esas decisiones puedan no agradarnos ya que pueden afectar nuestra forma de ver el mundo o nuestros propios valores. Lo único que le recomendaría a un padre es que hable con su hi¡o. Que pueda mantener un verdadero diálogo para poder escuchar qué es lo que implica la homosexualidad para su hijo y que él también puedo expresar sus sentimientos como padre. Todos los temas pueden ser tratados desde la Bimá si es que se hace con respeto, sensibilidad y madurez. Lo sinagoga debe ser un lugar de intercambio de ideas y de educación.
Respuesta del Rabino Aaaron Ribco
La Torá, que es la palabra dictada por Dios o Su siervo Moshé frente a la comunidad de Israel, claramente rechazo lo práctica homosexual y la cataloga como una de las perversiones sexuales de las cuales es imprescindible apartarse completamente.Es del mismo nivel que el incesto o lo zoofilia. la vejación sexual del prójimo o cualquier práctica idolátrica que modifique el rumbo que lleva a la plenitud y la Verdad.Para dejar bien claro y en un breve resumen: lo que Dios ha declarado como pecado es que los varones tengan relaciones sexuales entre sí (sea mediante pago, contratando los servicios de un prostituta, sea con amor, sea con violencia o engaño).Sin embargo la Tora trata de hechos, de acciones, de manifestaciones en la realidad; pero no trata de sentimientos, emociones o deseos del corazón. Esto es asi porque las acciones anteceden a las emociones. Lo que significa que la interacción con la realidad material es lo infraestructura del mundo interno de las personas. El mundo interno, que es el plano de las emociones, fantasías, deseos, etc., no siempre coincide con el plano espiritual ya que este también actúo paro formar lo interioridad de la persona.Así es que la Tora prohibe explícitamente practicar los actos que definen a la homosexualidad (que incluye no solo lo sexualidad genital o paragenital sino también que el hombre asuma usos, vestidos o conductas socialmente reconocidas como femeninas), pero no se detiene a analizar los sentimientos o afectos amorosos de un varón por otro. ¿Se entiende la diferencia entre práctica homosexual y sentimiento de homosexual? El primero está absolutamente vedado por la ley divina en tanto que sobre el segundo no hay legislación que lo marque. Pero lo que puede haber sobre el sentimiento que conduce a la práctico errónea es una educación persistente, amorosa, noble, digna y dignificante, en lugar de censurar y denigrar a aquél que padece la comezón de la homosexualidad. Como menciona el Rav Kook: "el sentimiento que fluye por la sangre de la mayoría de los hombres que aman o otros hombres y que han sido educados para ser personas de bien, respetuosos de los preceptos, pero que sin embargo no tienen la fuerza para vencer su pasión extraviada (e incluso quizás llegan a pecar por causa de ésta)" (ver Rav Kook en Iguerot Reiá 1:21)
Lo más provechoso en estos casos es conducirlos con firme determinación por los caminos que a El agradan. De este modo las acciones positivas seguramente harán emerger sentimientos afines, los que son discordantes con el pecado. Esto responde de cierta forma a la interrogante en cuanto a la forma en que el Rabino en el marco de su Sinagoga debería tratar este tema: atender a los planteamientos de nuestros feligreses respondiendo respetuosamente a sus preguntas y brindando posibilidades de profundización de los temas "difíciles", intentando dar las pautas pertinentes para la corrección de ciertas actitudes y/o desvíos. No hay una respuesta única y válida para la pregunta relacionada a las repercusiones y la interacción entre familiares cuando uno de los mismos manifiesta tendencias homosexuales. Cada persona reacciona de acuerdo a numerosos condicionamientos y condiciones. Así que lo más apropiado no es preguntar en general por las repercusiones familiares al conocerse la tendencia homosexual de uno de sus miembros, sino en cada caso en particular atendiendo a las características especiales del mismo.Nada hay nada de prohibido acerca de los platónicos sentimientos amorosos entre varones o de la convivencia de dos hombres sin que mantengan entre ellos vínculos sexuales. Tengan en cuenta que he dicho "en principio", pues es una temática sumamente compleja. Pero lo que con más fuerza se alza como para objetar incluso estas relaciones amorosas no sexuales entre los varones es que se está en un camino muy resbaladizo pues, acaso es fácil contener los impulsos sexuales que vorazmente pugnan por materializarse? Prevenir el pecado es el modo de vida de los sabios y rectos. Por lo cual, para no incurrir en el pecado de las relaciones sexuales prohibidas entre varones, ¿no sería más prudente trabajar tempranamente sobre esas tendencias para encauzarlas en una dirección más acorde con el reclamo de la Torá?
¿En que basan sus inclinaciones debido a que la Torá menciona muy claramente que el homosexualismo está prohibido por el Eterno...?
Estimado amigo:Tus prejuicios se basan en la interpretación homofóbica de la Toráh, interpretación que más nos indica cuáles son las angustias y temores inconcientes de quienes las han emitido que del espíritu auténtico de la Toráh.Si te interesa el tema, pues cualquier rabino te podrá aclarar que el delito de Sodoma y Gomorra no fue el sexual, sino que, el de la falta de hospitalidad. De hecho, nada queda claro de que en esa ciudad predominara el homoerotismo.Por lo demás, muy poco después de la destrucción de esa ciudad, nuestro patriarca tiene relaciones sexuales... con sus hijas!!!!!!Segunda aclaración:dices que el "homosexualismo" está prohibido por HaShem.Te equivocas en dos cosas en esa aseveración:- primero, el "homosexualismo" no existe. No es un "ismo". No es una ideología como el marxISMO, el nacionalISMO, el cristianISMO. No existe una concepción ideológica al respecto, salvo la que hacen algunos grupos de reflexión que, no obstante, tampoco son abarcativas. La unica concepción ideológica con que podríamos enfocar el tema sería el HUMANISMO, tema que surge de una lectura simple y profunda de los Profetas.-en segundo lugar. Si haz querido referirte a "Homosexualidad", también estás equivocado por una sencilla razón: la homosexualidad no existía en tiempos de Moshé Rabenu. La Homosexualidad es un término que surge desde el mundo de la medicina para designar conductas homoeróticas en el S.XIX, alcance que ya ha sido superado por la ciencia durante el S.XX, sobre todo al eliminar la homosexualidad desde el listado de las enfermedades mentales.La Homosexualidad como tal, se define hoy en términos de estilo de vida, proyecto de vida, y no como una ideología o un comportamiento perturbado. Muchos judíos muy religiosos son homosexuales, forman pareja judía y cuidan el Shabat y Kashrut como cualquier otro judío responsable... y a veces mejor.Finalmente he de señalarte algo que sobreviene desde la lógica más elemental:La Toráh prohíbe una enorme cantidad de uniones sexuales que podríamos denominar como "heterosexuales", sin embargo, a nadie se le ocurriría decir que la heterosexualidad está prohibida por la Toráh.Si indagamos en las prohibiciones que la Toráh indica respecto a las conductas homoeróticas, sólo encontramos dos : "...no tomarás a otro hombre por mujer...", y "...no se vestirá hombre con ropas de mujer...".En ambos casos se condena conductas muy específicas, no comportamientos. Baste aclararte que los homosexuales difícilmente "tomamos" a otro hombre "por mujer", ya que la esencia de la conducta es la masculinidad, no la confusión de roles.Por otro lado, he de asegurarte que la inmensa mayoria de los homosexuales, judíos o no, están muy lejos del travestismo, o sea, del querer vestirse con ropas de mujer... felizmente.Honramos a HaKadosh Baruj Hu de la mejor manera: cumpliendo Mitzvot, procurando ser buenos ciudadanos y amando nuestra herencia tradicional, junto con amar a nuestros semejantes y desearles siempre lo mejor (al respecto, te invito a estudiar a Hillel, ese magnífico sabio talmúdico).Igualmente te invito a no enredarte en tus prejuicios y a hacer viva la Toráh hoy en día. Ha sido el prejuicio nuestro peor enemigo, y reproducirlo entre nosotros, es una verdadera ofensa a D-s.Ojalá te ilumine la historia de amor trascendente y homoerótico de David y Jonatán, sin olvidar que David es nuestro mayor Rey y es el ascendiente del Mashiaj (¡que venga en nuestros días! Así sea.
La respuesta de Morim,resulta esclarecedora. Efectivamente la Torá no prohíbe expresamente la Homosexualidad como tal, de lo contrario lo hubiera dicho. La Torá a juicio de los que somos judíos religiosos es ortorgada por D-os en el Sinaí a Moshe Rabenu,¿cómo podría no haber mencionado esto?. ¿Por qué no se menciona la conducta sexual de las lesbianas?.Por tanto es el Judaísmo Rabínico quien abunda en la prohibición de la Homosexualidad, no la Torá...Si tomamos los pesukim (versículos) en hebreo original, versión masorética vemos claramente que han habido traducciones interesadas. Literalmente lo que dice es:"no te acostarás con un hombre de la misma forma que lo haces con una mujer", es muy notable que el término que emplea para designar a hombre es "zajar, que significa también "pene". Es decir resulta claro que se refiere al coito anal:"Veet zajar lo tishkav mishkevei isha toevah hiv", Levítico 18,22.En toda la Torá se repite que los miembros del Pueblo de Israel deben ser Kedoshim, santos... no adoptar las costumbres de los Canaanitas y hoy día del resto de los Pueblos.Aquellos que "abominan" de los homosexuales, realmente incumplen una mitzva fundamental de la Torá: "vehavta lereaja el kamoja" "amarás a prójimo como a ti mismo". Además de ser una patología psicológica, la homofobia. Esta sí es tratada en las consultas Clínicas y no la Homosexualidad.Todo esto nos lleva a reiterar que el camino de un judío religioso a través de la conducta homosexual es claramente diferente. Y por tanto las desviación de la pureza y las normas de nuestro Legado Espiritual, supone un desvirtuación de su nuestra identidad judía.No quiero en ningún modo que nadie se sienta ofendido, ya que las opciones personales son respetables y de cada cual, pero los judíos religiosos que aceptan el Pacto de la Torá deben atenerse a unas normas específicas.Cada vez más Comunidades ortodoxas, por ejemplo en EE.UU. aceptan Homosexuales dentro de sus Congregaciones, siempre que estos guarden ciertas normas. Uno va a la Sinagoga a rezar...Y esto también es aplicable a los heterosexuales...Vivamos con alegría de estar en estos tiempos y de luchar por desvelar la verdad que conduce a la alegría,pero paradójicamente el Sistema Halájico contiene muchas restricciones que no son una amenaza para el hombre, sino una vía de canalización y elevación espirituales.ShalomYitzchak
RESPUESTA 3
ShalomEstoy totalmente deacuerdo contigo, la verdadera prohibicion es el coito anal, pero como todo en esto hay que aclarar muy directamente, hasta donde un coito es coito anal.ejemplo...Penetracion anal sin orgasmo... es coito anal?Penetracion anal con condon sin orgasmo... es coito anal?Penetacion anal con condon y orgasmo... es coito anal?El liquido preseminal es un coito?y si lo es, entonces al penetrar el ano si lubricas... es coito anal?ahora bien, otra interrogante... acostarse de modo como se hace con mujer... es coito vaginal, entonces porque interpretamos que es el coito anal?cuando los hijos de Noah, especialmente Cam "vio la desnudes de su padre" es decir lo violó, entonces.... eso fue coito anal?Creo que la clave en todo esto es conciliar el texto con un tercero particular que no lo agrava sino que lo apasigua Devarim 22:5 (valor contextual 27) "no se vista (actue) la mujer como hombre (actua), ni se vista (actue) el hombre como mujer, porque Hashem repudia todo el que hace esto"Me parece que la prohibición más directamente hablando es la perdida de identidad sexual, es decir, que en la relación de pareja entre hombres, uno de ellos actue como mujer, es decir, el varón sea varón y la mujer sea mujer.Shalom a todos y espero que continuemos este foro.
RESPUESTA 4
Cuando he preguntado a rabinos sobre la homosexualidad, es sin lugar a dudas todo un cambio de forma. La mayoria contesta que la torah no prohibe ser homosexual pero si prohibe practicar una sexualidad homosexual. entonces cuando les preguntas que dice la halaja y el talmud no te dicen nada.E s la única pregunta en la que se les olvida todas las leyes de interpretativas de la torah, es el único mandamiento que queda a interpretación social y subjetiva y no me parece justo. Ademas si uno revisa bien el texto se da cuenta que dentro de las leyes sexuales esa es diferente a todas, usa formas diferentes y un patrón distinto a las otras.Sería muy agradable que si alguno de ustedes mis amigos religiosos y estudiosos de Halajá (ley judía), hicieramos juntos un análisis exaustivo del texto de Vaykra 18:22 (que coincidencia que su valor contextual sea 40) y de Vaykra 20:13 (otra coincidencia que su valor contextual es 33) para por fin aclarar hasta donde es la verdadera prohibición.Shalom
VISIÓN RECONSTRUCCIONCITA
Judaísmo ReconstruccionistaCompilado por Germán Vaisman
El entendimiento de la homosexualidad desde la perspectiva del movimiento reconstruccionista debe ser consistente con nuestra experiencia, con nuestros valores fundamentales, y con el conocimiento existente de la ciencia contemporánea. De esta manera podemos adaptar el judaísmo al presente.
Los grupos del movimiento reconstruccionista involucran al proceso de reinterpretación de un rango amplio de temas relacionados con nuestra comunidad. Este proceso de reintegración debe extenderse a los temas que conciernen la inclusión de todos los Judíos que busquen plenitud religiosa dentro de nuestra comunidad. Este es un tema tanto de justicia social como de supervivencia del Judaísmo. Para el movimiento reconstruccionista, los valores Judíos que afirman la dignidad inherente y la integridad e igualdad de los seres humanos, tienen preponderancia sobre las prohibiciones basadas en textos bíblicos, rabínicos y medievales que condenan relaciones entre personas del mismo sexo. El movimiento reconstruccionista rechaza el acto de justificar la injusticia logrado, muy a menudo, con la cita de la ley Judía. Este acercamiento entra en conflicto con la integridad intelectual y religiosa que los reconstruccionistas demandan. La orientación sexual es una característica de personalidad de todos los seres humanos y la homosexualidad no es diferente a la heterosexualidad desde ese punto de vista. Toda persona merece dignidad, integridad, e igualdad. Es entonces que resolvemos aplicar el mismo tratamiento tanto para homosexuales como para heterosexuales, tratamiento que en la actualidad aplicamos más allá del sexo, edad, discapacidad, y religión de nacimiento.
Nuestra tradición nos alienta a buscar conexiones con otros Judíos a través de la comunidad, la familia, y relaciones íntimas de amor. La orientación sexual no debería ser una consideración al determinar quien debe y quien no debe participar en la vida comunitaria y en la vida familiar. Es más, dadas las tecnologías contemporáneas de reproducción y las opciones de adopción, Judías lesbianas y Judíos gays pueden formar familias estables con hijos, y contribuir a la vida familiar Judía. De hecho, en muchas partes del mundo lo hacen. Creemos que Judías lesbianas y Judíos gays no debilitan a la familia si la opresión no los limita en la formación de unidades familiares dentro de la comunidad Judía. Apoyar a familias de lesbianas y gays ayuda al fortalecimiento de la familia Judía en su diversidad.
Afirmamos la importancia de las relaciones íntimas de amor y apoyo como un recurso primario de compañerismo y confort. La tradición Judía concilia las relaciones comprometidas las cuales están apoyadas por el ritual Judío de Kedushá (santidad). Afirmamos las cualidades del respeto mutuo, confianza, cuidado, y amor en relaciones comprometidas, más allá de la orientación sexual. Parejas de Judías lesbianas y Judíos gays corporizan estos valores ni en mayor ni en menor medida que los matrimonios heterosexuales. Así como celebramos el amor entre parejas
heterosexuales, también celebramos el amor entre Judías lesbianas y Judíos gays. Como afirmamos que los matrimonios heterosexuales corporizan Kedushá, también afirmamos que reside Kedushá en relaciones comprometidas entre lesbianas y gays. Las comunidades Judías deberían tornarse espacios que den la bienvenida a personas y familias más allá del tipo de estructura familiar, y hacer todo lo posible para que ellos encuentren confort y pertenencia. Las instituciones Judías deberían ser estimuladas a apoyar a tipos de familia diversas.
Reconocemos la tendencia en la cultura Judía a considerar la homosexualidad como menos deseable que la heterosexualidad. Así como afirmamos que la homosexualidad y la heterosexualidad son ambas expresiones normales de la diversidad humana, afirmamos también que ambas son formas que otorgan plenitud al ser humano. Esperamos cambios en el clima social, apoyado por las políticas comunitarias, y alentamos a los padres a valorar y apoyar a sus hijos independientemente de las orientación sexual del niño.
Judías lesbianas y Judíos gays deberían ser bienvenidos hasta la participación completa en todos los aspectos de la vida comunitaria Judía individualmente, como parejas , o como familias. Las fuentes de nuestra tradición milenaria habla del cuidado del “extraño entre nosotros”. En el recuerdo de que nosotros hemos sido perseguidos como minoría, afirmamos nuestro compromiso con la justicia en la actualidad. Por ello, damos la completa bienvenida a las Judías lesbianas y a los Judíos gays a nuestras comunidades, y nos comprometemos en cubrir a sus necesidades.
Fuente “Homosexualidad y Judaísmo: la posición reconstruccionista”, 1992. Federación de Congregaciones y Javurot Reconstruccionistas - Asociación Rabínica Reconstruccionista.
Judaísmo Reformista, resoluciones respecto a la homosexualidad.compilado por Germán Vaisman
La posición del Movimiento Reformista Judío de Norte América respecto a los homosexuales, la homosexualidad y el reconocimiento de las relaciones homosexuales se encuentran explicadas en las declaraciones de los dos cuerpos que representan este movimiento, la Central Conference of American Rabbis (CCAR - Organización de Rabinos Reformistas) y la Union of American Hebrew Congragations (UAHC - Organización de Congregaciones Reformistas). En 1977, la CCAR adoptó una resolución que llama a la descriminalización de los actos homosexuales entre adultos, y a terminar con la discriminación contra gays y lesbianas. La resolución pide a las organizaciones Judías reformistas desarrollar programas que implementen esta posición. El mismo año, la UHAC emite una resolución que apoya a los homosexuales:
· Resuelto que las personas homosexuales tienen derecho a la misma protección ante la ley. Nosotros nos oponemos a la discriminación contra los homosexuales en las áreas de oportunidad de empleo y hogar y llamamos a la sociedad a seguir la implementación de esa protección.· Afirmamos nuestra creencia que el acto sexual privado entre adultos que lo consientan no es jurisdicción apropiada de ningún gobierno o agencia.· Urgimos a las congregaciones a conducir programación educativa apropiada para jóvenes y adultos que provea un mayor entendimiento en relación a los valores Judíos en el rango de la sexualidad humana.En el año 1987, en respuesta a esta declaración, la UAHC resuelve:1. Urgir a sus congregaciones y afiliados a:a. Alentar a los Judíos gays y a las Judías lesbianas a compartir y participar en el rezo, el liderazgo y la vida comunitaria general en todas las congregaciones.b. Continuar desarrollando programas educativos en las sinagogas y comunidades para promover el entendimiento y respeto por gays, y lesbianas.c. Contratar a personas sin importar su orientación sexual.2. Urgir a la comisión de Acción Social a presentar recomendaciones la próxima asamblea general.3. Urgir a la comisión de Liturgia a formular un lenguaje litúrgicamente inclusivo.
Después, en 1989, la UAHC resuelve:1. Reafirmar la resolución de 1987 y llamar a todos los departamentos de la UAHC y a las congregaciones miembros a implementarla completamente.2. Embarcarse en un programa en todo el Movimiento Reformista para resaltar el conocimiento y la educación, y así alcanzar la aceptación completa de los Judíos gays y las Judías lesbianas.
3. Urgir a las congregaciones miembros a dar la bienvenida a Judíos gays y Judías lesbianas tanto como personas solteras como parejas o familia. Resaltar los sensibles esfuerzos de la CCAR para incrementar el conocimiento del tema en el rabinato en relación a la homosexualidad. Urgimos al CCAR a perseguir su propio mandato con vigor y a completar sus tareas lo antes posible para poder responder a las aspiraciones comunitarias y espirituales de los Judíos gays y las Judías lesbianas.
En 1990, la CCAR aplica el reporte de la comisión de Homosexualidad y el Rabinato Ad Hoc. Esta posición llama a “todos los rabinos, sin importar su orientación sexual, a otorgarle la oportunidad de completar la vocación sagrada que han elegido.” La comisión expresó su visión que “todos los Judíos son religiosamente iguales más allá de su orientación sexual.” La comisión comentó su acuerdo con los cambios en las políticas de admisión del Hebrew Union College-Jewish Institute of Religion, y reafirmó que todos los graduados rabínicos del HUC-JIR serían admitidos en el CCAR si se inscribiesen.
En marzo del 2000, la CCAR emitió una nueva resolución planteando la oficialidad de las ceremonias de compromiso entre personas del mismo sexo. La resolución dice: · Mientras la justicia y la dignidad humana son apreciadas por los valores Judíos.· Mientras, en marzo del año 1999 la Red de Mujeres Rabinas emitió una resolución urgiendo a la Conferencia Central de Rabinos Americanos a traer al piso del plenario el tema de honrar las ceremonias entre dos Judíos del mismo sexo.· Mientras, las instituciones del Judaísmo reformista tienen larga historia en apoyar la igualdad de derechos civiles para gays y lesbianas.· Mientras, las organizaciones norteamericanas del Movimiento Reformista han pasado resoluciones en apoyo al casamiento civil para gays y lesbianas.Por la presente resolvemos:· Que una relación de pareja entre Judíos del mismo sexo es válida para su afirmación a través de una apropiado ritual Judío.· Reconocemos la diversidad de opiniones entre nuestros líderes en este tema. Apoyamos la decisión de aquellos que eligen oficiar en rituales la unión de parejas del mismo sexo, y apoyamos la decisión de aquellos que no lo elijan.· Llamamos al CCAR a apoyar a todos sus colegas en las decisiones que tomen respecto al tema.· También llamamos al CCAR a desarrollar tanto recursos educativos como litúrgicos en este área.
Fuentes CCAR Central Conference of American Rabbis http://www.ccarnet.org/UAHC Union of American Hebrew Congregations http://www.uahc.org Shamash The Jewish Network http://www.shamash.org/lists/scj-faq/HTML/faq/18-03-08.html
Etiquetas: homosexualidad, judaismo

















