lunes, marzo 17, 2008
Me mude...
Desde el viernes pasado, después de una primera noche no muy cómoda, estrenando mi nuevo departamento durmiendo en el piso, deje mi casa, deje de vivir con mi mama.Tengo sensaciones encontradas, por un lado la familia reacciono como mejor lo sabe hacer, amenazando, anatemizando mi decisión, tengo certeza que no recibiré ninguna invitación a almorzar con ellos, o a celebrar algún cumpleaños, incluso mi hermana menor, aquella que fue la primera en saber que era gay, no responde mis llamadas.
Pero el impacto fue doble, no solo ha significado salir del nido, si no confirmarle a mi ima (mama) que estoy enamorado de Ari, que estoy cómodo con mi opción sexual, que no es algo pasajero ni una perversión del alma, que su hijo querido, aquel que siempre hizo todo lo que ella pensó era mejor para el, no solo ha tenido la osadía de dejarla viviendo sola, si no además reconocer y reafirmar ante ella su condición diferente.
Debo reconocer que sentí culpa al principio, aquel sentimiento tan arcaico pero poderoso, que sus lágrimas estuvieron a punto de convencerme que quizás no era la mejor opción en este momento, pero me dije si no es ahora no será nunca, y haciendo uso de una frialdad que pocas veces he podido aplicar con ella seguí adelante.
Primero hace unas semanas le dije que no iría mas a almorzar al medio día a casa, después le confirme que quería mudarme a vivir solo, ahí ella me pregunto si había reconstruido mi vida, y si tenia pareja (plop), le respondí que no, que estaba enamorado de alguien pero que el tema era complejo ya que por diversas circunstancias no podíamos desarrollar nuestra relación (que cursi).
Después le indique que me mudaría el fin de semana pasado, ahí la vi un poco mas serena, pero con claras señales de haber llorado mucho, nunca es bueno hacer llorar una madre, pero tampoco lo es seguir negándose a uno mismo la posibilidad de construir tus propios espacios.
No estuvo presente desde esa charla, todos los días se levantaba muy temprano a su rutina de footing, a eso de las seis de la mañana, y llegaba tarde en la noche, prácticamente no nos veíamos, el día viernes pasado, dejo todas mis camisas ordenadas y dobladas en mi habitación, mis fotos de cuando era niño y adolecente, así como una serie de objetos personales, con una nota manuscrita: “He perdido un hijo, ojala seas feliz y no te des cuenta demasiado tarde”. Llore, mucho más cuando Ari me llama y me dice que no podíamos cenar por que Y le había dicho una serie de cosas y se sentía mal, en ese momento me sentí despreciable, pero sabia tenia que llegar hasta el final, perseverar en mi decisión.
La mudanza fue relativamente rápida, solo traslade mi cama, mi ropa, y mis libros, son las únicas pertenencias materiales con las que cuento, pero comenzó una nueva etapa en mi vida.
Sin Ari no hubiera logrado todo esto, de partida me acompañó a buscar el Depa, con el un día sábado, aprovechando mis conocimientos de portugués, y después de muchas coincidencias en las cuales intervinieron personas a las cuales hasta ese momento no conocía, encontré algo que se acomode a mis expectativas, soy el único boliviano en un edificio lleno de estudiantes de medicina, todos brasileños, un poco ruidosos debo reconocer, pero muy amables, y con mucha energía de salir adelante con sus estudios de medicina, me recuerdan a mi en la U.
En la foto ven a Ari, cuando todavía no me había mudado al Depa, apoyado en una de sus ventanas, Toda Raba Hibi (Gracias bb), sin ti no lo hubiera logrado, te amo, te extraño y sigo necesitándote, por lo menos por un buen tiempo, abrazos, J
PD: todavía falta instalar los mezuzots, pero tengo mi Sidur envuelto en el Talit que me regalo Silvia.
Etiquetas: acting out, Ari, mudanza
0 Comments:
« back home | Publicar un comentario en la entrada

