
No se como comenzar este post, quizás dentro de la más mordaz de las satíricas, y en función del post anterior debería llamarse ruptura, antítesis del reencuentro mencionado. A dos días de haber cumplido 31 años de derroteos existenciales, perdí a Ari, su corazón no me pertenece, su alma se alejo del camino que habíamos trazado juntos, escogiendo finalmente quedarse con otra persona.
Pocas veces había experimentado dolor físico como correlato de sufrimiento emocional, siento púas clavándose en todo mi estomago, una presión permanente en el lóbulo parietal y occipital, total desgano frente a las actividades cotidianas, y una sensación de perdida como jamás pensé podría experimentar, todo conspira en función a ello: las imágenes de los momentos que pasamos juntos, su olor en mi cama, en mi cuerpo, su calor a mi lado, el espacio que deja en mi vida, en mis días, en mis horas, en los segundos que torturadores pasan de forma inefable alimentando mi pesar.
Lo perdí en parte por culpa mía, y el amor que le tengo me hace dejarlo ir, dice que me ama, que ama a los dos, pero no puedo compartir su querer, no puedo compartir su amor, mi vida junto a el con la constante presencia de un tercero, de un otro con el cual siempre compararía nuestra relación.
Mientras hablaba ahogado en sentimientos tan encontrados como tristeza y desesperación le dije eso, que mi amor no puede permitir que siga de forma indefinida sufriendo, y lo deje ir, deje ir a mi Ari.
¿Qué haces para bloquear los recuerdos?, ¿Dónde archivas los proyectos comunes?, ¿Qué haces para apaciguar esa sensación de perdida que te corroe el alma?, ¿Qué haces para seguir adelante sin aquel que amas?, no tengo respuestas, creo nadie las tiene, por que ni el mejor de los argumentos conforta una situación como esa, ya sea que este magnificada por las circunstancias o que sea dimensionada en su real magnitud, perdí a Ari, y siento como si una parte de mi vida hubiese perecido, siento una crisis, creo que la tercera gran crisis de mi vida, te amo Ari, te amo como nunca ame a nadie, te deseo lo mejor, y como me prometiste no mires atrás, sigue adelante y se feliz, tuyo Jochanan.
Etiquetas: amor, perdida