lunes, octubre 30, 2006
Mis 30 años...
Mañana cumplo 30 años de vida en este paradójico y bullanguero mundo. 3 continentes, más de 12 países, 1 matrimonio con su consecuente divorcio, aproximadamente 9 colegios por las permanentes mudanzas de mi familia por motivos del trabajo de mi papa – digamos que en parte era su trabajo, pero ahora descubro que nos mudábamos por que él trataba vanamente de huir de sus propios fantasmas del pasado – 1 hijo hermoso, 1 carrera profesional que me ha permitido hacer lo que me gusta y confirmar la impresión que siempre tuve del futuro desarrollo de mi vocación: el viajar, viajar mucho como lo hice desde que nací, como lo hicieron mis antepasados judíos expulsados desde Holanda e Inglaterra hace cientos de años, como lo hago todos los meses escuchando y cuidando a las personas para las cuales sirvo – y este sirvo no es de servilismo si no de completa empatia y alteridad – con quienes trabajo.Ha sido un año difícil, antes esperaba con ansias mi cumpleaños por lo menos con un mes de antelación, sabia que era una ocasión en la cual brillaría dentro de mi familia y por un día seria el centro de atención de todos, patológica necesidad de ser amado en un contexto de cambios y permanente tensión. Ahora hace años deje de celebrarlos, me asusté cuando cumplí los 25, un cuarto de siglo de vida que prodigaba mis logros, errores y aquello que esta pendiente y tengo todavía que solucionar.
Huyo de los 31 de octubre, trato de buscar vanas excusas para no tener que asistir a los almuerzos, cenas y demás ceremonias de halaguerias que propinan mis familiares, con el halito hipócrita de quienes sólo cumplen con un protocolo nauseabundo de convencionalismos sociales – la cantidad de macanas que uno escribe che – en fin, nunca pensé mis 30 años me encontraría como estoy ahora, de vuelta en mi país después de vagar más de media vida fuera de las fronteras de mi terruño, padre de un hermoso hijo, divorciado, asumiendo poco a poco que soy diferente y no debo avergonzarme por ello, que tengo una relación de pareja con quien me ha demostrado amor y entrega incondicional – Tzadik – que al fin no le tengo que pedir permiso a nadie para llenar mi cuarto de libros y libros y mas libros – mi pasión – y puedo dormir hasta la hora que crea conveniente los fines de semana.
¿En que momento crecemos y nos damos cuenta que sólo hace unos años éramos unos adolescentes jugando nintendo, escuchando Phil Collins y tratando de bajar porno por la naciente Internet?, ¿En que momento la vida sigue su curso y nos levantamos ya no con la esperanza de que otros se preocupan de nosotros si no siendo responsables íntegramente de nuestras vidas y de otros más?.
Me asusta cumplir 30 años, se nos va la vida de una forma tan eficiente y eficaz, que al final, nos damos cuenta en aquellos breves instantes de reflexión, de que son realmente las cosas por las cuales vale la pena vivirla.
Muchas lunas han pasado y muchas lunas más vendrán, agradezco a D´os por cada día que hasta ahora he podido vivir, no cambiaria mi vida por otras, no modificaría ni un segundo de éstos 30 intensos años.
Les dejo una foto antigua, soy el rubio que esta al medio en la primera fila de niños, mucho he cambiado desde entonces, un abrazo, Jochanan
PD: Hakearon mi cuenta de gmail y la clave de acceso a mi blog, pude recuperar la clave del blog pero no así la cuenta de gmail, no quiero acordarme las maldiciones en arameo y hebreo que vertí contra el culpable, simplemente decirles, que nada me detendrá, ni ahora ni nunca, agradezco a todos ustedes por leer a este blog, un sincero abrazo, Jochanan


