
Incrustado en vapores polinesicos,
extasiado con néctares de cocos y frutas exóticas,
acompañado en el devenir terrenal
por sombras y recuerdos del pasado europeo,
triste por lo que fue y nunca volverá,
por la gélida nórdica que llevo en su vientre
tu semilla,
por los colegas ostentosos
que buscaban la originalidad.
Fuiste hombre,
fuiste bestia,
trascendencia y poesía,
falo empedernido,
penetrando los convencionalismos sociales,
procurando eternamente la imagen animal
que llevabas dentro (las sombras aciagas de la caverna).
Encontrastes compañeros
en las desoladas islas francesas,
tu inspiración cambio
de la carne a la naturaleza,
de la luz a los colores,
de los estático a lo dinámico,
de lo rígido a lo esencial.
Construiste tu hogar
A la sombra de palmeras,
Plantando en el jardín de tus sueños
Flores europeas en el trópico tahitiano.
Luchaste por la fe de Roma,
cuando no quedó otro ingreso
que sostuviera tu néctar etílico
y aquella que saciaba tu hambre de mujer.
Las llagas que cubrían tu cuerpo,
manifestación de aquella deforada noche
panameña con la negra de la vagina dentada
te recordaba eras mortal.
La búsqueda de las marcas sagradas
En los cuerpos inocentes de los hombres misteriosos
Te llevaron de isla en isla.
Eras digno en tu pobreza
y rico en tus ganas de vivir.
fuiste conciente de que el amor y la entrega
no conocen de sexo ni pecado,
que los suspiros, caricias y besos,
vienen incluso de aquellos que eran igual a ti.
Tu ejemplo trasciende y rasga el tiempo,
En tu templanza se sostiene la búsqueda insensata
E ingrata, pero suficiente, de tu propio ser.
Poderoso
Altivo
Uranchiano
Lozano
Genio
Alma
Ulterior
Grande
Ufano
Iluminado
Novelesco